Primer mini-Hackatón Cívico del Henares

HackHenares-Cartel.v4El domingo 11 de Enero tuvo lugar el primer “Mini-Hackatón Cívico del Henares”, que organizamos junto con el colectivo ciudadano Agua de Mayo.

2014.01.11.MiniHackaton.01A este evento fueron convocados hackers y ciudadanos de municipios del Valle del Henares, para que compartiesen con nosotros su conocimiento local y nos ayudasen a diseñar el sistema CitySENS.

Los objetivos que nos marcamos fueron dos:

  • El primero, más concreto: delimitar los límites de los barrios de algún municipio del Corredor del Henares, para identificar problemáticas y valorar cuál será el tratamiento que les daremos en CitySENS.
  • El segundo, más amplio: intercambiar experiencias, inquietudes e ideas de cara a “DISOÑAR” juntos una Red Ciudadana Social que pueda activa la inteligencia colectiva de nuestras ciudades.
  • Y bueno, improvisamos sobre la marcha un tercer objetivo: resolvernos mutuamente las dudas que pudiéramos tener respecto a la utilización de Internet y las redes sociales para potenciar la labor de los movimientos ciudadanos.

2015.01.11.MapeoDeAlcalaEl hackatón fue, sin duda, una experiencia estupenda, que nos dejó a todos los participantes un muy buen sabor de boca. Y no solo porque finalizamos la sesión compartiendo un riquísimo “pollo al ajillo”, ¡que también!, sino principalmente porque la colaboración y el intercambio de ideas que se produjeron fueron muy enriquecedores.

2014.01.11.MiniHackaton.06En el evento participaron personas muy distintas, con edades entre los 11 y los 74 años. Había, por supuesto, unos cuantos informáticos y programadores, pero también expertos en marketing, logística, movilización social, arquitectura… ¡una mezcla maravillosa!

Y el resultado, ya se ha dicho, fue muy positivo: cubrimos con creces nuestros objetivos y expectativas.

Fue éste un taller de diseño participativo que, en sus rasgos generales, se parecería mucho a los que suelen incluirse en cualquier proyecto como los que financia la UE. Son proyectos que siempre presumen -porque en ello les va la financiación- de asumir la “centralidad del usuario” como uno de sus ejes fundamentales. Y es por eso que en sus fases iniciales siempre programan este tipo de talleres, en los que se recaba información sobre las necesidades de los futuros usuarios con el objetivo de que el sistema se ajuste bien a ellos.

Sin embargo, nuestro evento resultó… ¡TAN DISTINTO!

La complicidad, la sintonía, el compromiso mutuo que nos expresamos mutuamente participantes y organizadores… fue algo inédito. Y si fue así es porque este evento fue claramente organizado desde abajo: para y por los de abajo.

Desde el primer momento quedó muy claro que nuestra motivación para realizar el taller y crear CitySENS es la de servir a los movimientos sociales. No sacar adelante un proyecto. No cumplir con un protocolo de investigación. No finalizar un “deliverable” o un “working package”. No.

Nuestro objetivo es reunirnos con ellos para poder escucharnos mutuamente, compartir nuestras perspectivas y crear las relaciones que nos permitan, trabajando juntos, buscar soluciones a sus problemas.

Un ejemplo que indica hasta qué punto el taller fue distinto de los que se organizan como parte de otros proyectos es que cuando les informamos de que asumíamos nosotros el coste de la comida… ¡¡protestaron!! No les parecía bien que no repartiéramos los costes. 🙂

2014.01.11.MiniHackaton.05Y bueno, otro ejemplo: de los cuatro informáticos que asistieron al taller, cuatro expresaron su deseo de implicarse voluntariamente, dentro de lo posible, en su desarrollo. Y junto a ellos, la arquitecta también. Y la experta en logística. Y buena parte del resto de asistentes.

Todo esto recuerda algunas de las consideraciones que hacía en la tesis doctoral Creando la ‘Ciudad Simbiótica’, en la que lanzaba una propuesta metodológica que orientase los procesos de construcción colaborativa de Sistemas de Software Cívico.

Cito a continuación algunos párrafos:

“Lo cierto es que a día de hoy tanto los investigadores como los profesionales del diseño apenas disponen de métodos que les permitan abordar satisfactoriamente todas estas problemáticas (Gidlund 2011). Es frecuente que estos proyectos se configuren con un enorme desequilibrio entre el poder del equipo de desarrollo –que suelen controlar los calendarios, la agenda, la metodología de colaboración y la asignación de los recursos– y el de los usuarios y colectivos participantes (eg: De Liddo y Buckingham Shum 2010) –que suele convertirse en un “convidado de piedra” tan pronto como pretendan salirse de los límites que se hayan establecido para su contribución–. Los gestores de los proyectos tienden a pensar que los usuarios están al servicio de su diseño, de su proyecto, y no al revés. Desde la perspectiva de los diseñadores, se hace así primar una colaboración “bien queda” antes que una colaboración “bien hecha”, que se basaría precisamente en ponerse al servicio de las necesidades de las personas que utilizarán los sistemas (Davies 2009a; Akkermans et al. 2011). […]

Si queremos que un sistema de software cívico “funcione” –ie: que sea exitoso y consiga proporcionar suficiente utilidad a sus distintos usuarios como para que se ‘apropien’ de él y lo hagan operar de una manera sustentable– sus procesos de creación deben tener un carácter eminentemente colaborativo, interdisciplinar y emergente. Quienes desempeñen el papel protagonista en estos procesos creativos deben ser los propios destinatarios del sistema. Para que esto pueda acontecer se precisa de una colaboración verdaderamente trans-disciplinar que no se restrinja únicamente al mero diseño del sistema, sino que cubra también sus procesos de construcción y prueba, la puesta en marcha inicial y la ulterior extensión del uso del sistema (De Cindio et al. 2007). Es más, no debe entenderse que este diseño colaborativo se refiere únicamente a las funcionalidades proporcionadas por el sistema, ya que la colaboración deberá también servir para elaborar sus recursos didácticos y metodológicos, establecer sus procedimientos de uso y modelar los marcos de gobernanza que regirán su funcionamiento y administración.

2015-01-11.ResultadosMiniHackaton

[…] Ya comprobamos, al analizar las propuestas provenientes del campo del Diseño Participativo, que ésta es normalmente la verdadera dificultad que los proyectos enfrentan: el pasar del discurso sobre la centralidad de los usuarios a una práctica que realmente les otorgue autonomía y relevancia; el generar procesos de diseño participativo lo suficientemente atractivos como para que los representantes de los colectivos afectados estén dispuestos a implicarse –incluso sin recibir remuneración alguna– a lo largo de todo el proceso de diseño, construcción, despliegue y operación del sistema.

[…] Nuestro marco de referencia […] es una propuesta muy “de sentido común”, que ante todo demanda un cambio de actitud hacia posturas más conscientes, pragmáticas y constructivas. La idea esencial de nuestro marco orientador es que el diseño y la construcción de los sistemas de software cívico-incluyendo sus funcionalidades, sus procedimientos de uso y sus modelos de gobernanza- deben acometerse mediante procesos colaborativos, abiertos y flexibles. En estos procesos debe primar el interés de los usuarios por encima del de los impulsores del proyecto, manteniéndose abierto a revisión el propio proceso de construcción colaborativa para así adaptarlo a las circunstancias de cada proyecto y a las características de sus usuarios.”

Así que nada, tras esta estupenda experiencia vamos a seguir trabajando duro y… ¡¡habrá más talleres pronto!!



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