Pobre inicio de “Code For Europe” en Barcelona

Una de las responsabilidades que la Asociación Ciudades Kyosei ha asumido, como resultado de su compromiso con la Participación Electrónica, es precisamente vigilar que las acciones de las administraciones públicas en este ámbito tengan sentido.

Nuestro artículo “The e-(R)evolution will not be funded: An interdisciplinary and critical analysis of the developments and troubles of EU-funded eParticipation” fue precisamente una llamada de atención urgente a la Unión Europea para hacerles ver que los muchos millones de euros que invirtieron para promover la e-Participación en la última década no han dado apenas fruto. Si aspiran a tener verdadero impacto deben usar estrategias diferentes, que hagan llegar los fondos a los verdaderos innovadores.

En octubre del 2011 acudimos a Bruselas a un workshop sobre “collaborative production of eServices”, para comunicarles este mensaje directamente a los responsables de los fallidos programas de promoción de la innovación de la UE.

Una de las carencias que señalamos en nuestra ponencia fue precisamente que en Europa no había un programa como el que existe en los EUA, Code for America, que otorga becas para que “hackers” e innovadores digitales trabajen dentro de la administración de distintas ciudades americanas, desarrollando aplicaciones que generen utilidad para sus habitantes… con la intención de que su uso pueda luego replicarse a otras ciudades.

Podéis imaginar mi alegría cuando el año pasado me enteré que, como parte del proyecto europeo Commons4EU, se había decidido crear un Code4Europe inspirado en la experiencia americana. Comprobamos, además, que entre las seis ciudades elegidas para participar en el proyecto estaba Barcelona y que una de las dos aplicaciones que pensaban realizar era una plataforma de participación ciudadana. Poco antes habíamos mantenido en LinkedIn una conversación con Carles Agustí, comisionado de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Barcelona, en que había mostrado interés en las propuestas de la Asociación Ciudades Kyosei.

Pensamos que podría ser una buena oportunidad para poner nuestros conocimientos al servicio de Barcelona y contribuir al mismo tiempo al éxito de Code for Europe. Estamos acostumbrados a ver proyectos de la UE que son mucho mejores en “falsificar resultados” que en obtener impacto. Esperábamos, no obstante, que por los planteamientos desde los que surge “Code for Europe” en este caso sería distinto. Presentamos una candidatura a una de las Fellowships en Barcelona… y la verdad es que lo que ha acontecido desde entonces ha sido bastante decepcionante.

Desde nuestra perspectiva, el proceso de selección no podría haber sido peor.

En primer lugar, se incumplió el calendario, que preveía que la decisión se tomase en diciembre y se iniciase el trabajo en enero. Sólo cuando, a una semana de las vacaciones navideñas, enviamos un e-mail expresando nuestra inquietud fue que desde el Ayuntamiento de Barcelona se envió un correo a todos los candidatos, explicando que habían tenido problemas por unos cambios de última hora… pero que al día siguiente iniciaban el proceso de selección y que “nos contactarían tan pronto fuera posible para informar sobre el proceso”.

Cosa que no hicieron. El último día del año, tras comprobar que la Web del proyecto no se actualizaba y seguía reflejando un calendario que parecía del todo imposible, volvimos a contactar a los responsables, preguntándoles por el proceso. Nuestro correo no obtuvo ninguna respuesta.

Finalmente, el pasado 14 de enero, a una semana del comienzo de la semana de entrenamiento de los fellows que -aún a día de hoy- figura en la web del proyecto, volví a escribirles. Esta vez copié a Esteve Almirall, el Project Lead del proyecto Commons4EU. En esta ocasión sí que recibí respuesta de los responsables del proceso de selección.

Se disculpaban porque, tras cambiar a última hora los proyectos había supuesto un retraso en el proceso de selección, reconocían que no habían gestionado correctamente la comunicación externa e informaban de que el proceso de selección ya había concluído y comunicarían en breve con los seleccionados.

Tal respuesta dejaba claro que el proceso de selección, si es que había habido algo digno de tal nombre, había sido muy chapucero. Les escribí por última vez pidiéndoles cordialmente que se pusiesen en mi lugar y que por favor me informasen al menos de: 1. Cómo quedaba el calendario; 2. Qué proyectos se iban a realizar finalmente en Barcelona; 3. Cómo se había desarrollado el proceso de selección (aquí pueden ver la serie completa de correos intercambiados).

Lamentablemente… de nuevo decidieron que no merecía la pena responder.

Así que… desde nuestra perspectiva no podemos más que compartir nuestra experiencia y señalar que es un “pobre inicio de ‘Code for Europe’ en Barcelona”.

Tal y como les indicamos en nuestro último correo:

Desde nuestra compromiso para con “Code 4 EU” entendemos que, precisamente para ayudar a que el proyecto se desarrolle exitosamente, este tipo de deficiencias deben denunciarse públicamente. Igual que los aspectos positivos del programa habrán de ser alabados, conviene “tirar de las orejas” por sus aspectos más negativos.
Eso: esta mañana decidimos volver a escribirles antes de publicar nada sobre nuestra mala experiencia candidatándonos e intentando comunicar con ustedes.
Hagan el favor de contestar estas preguntas, para así proporcionarnos algo más de contexto y, probablemente, podamos dejar todo estar.

… así que les “tiramos de las orejas” y les deseamos para el futuro todo lo mejor. Ojalá el programa termine mejor de lo que ha empezado.



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